20/10/2023
TRAS UN RECORRIDO DE MILLONES DE KILÓMETROS, y más de siete años, la sonda OSIRIS-REx de la NASA regresó a la Tierra el domingo 24 de septiembre con unos 250 gramos de material rocoso procedente del asteroide Bennu.
Los resultados preliminares muestran “la presencia de agua y moléculas orgánicas en la arcilla”, componentes necesarios para la vida, anunció el administrador de la NASA, Bill Nelson.
OSIRIS-REx no se refiere al mítico rey y dios egipcio, sino que cada letra tiene relación con una parte del proyecto: el verdadero nombre es “Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security, Regolith Explorer”.
El nombre “ Bennu” hace alusión al antiguo fénix egipcio.
Bill Nelson felicitó a los encargados de la misión por haber traído a nuestro planeta “la muestra de asteroide rica en carbono más grande jamás enviada a la Tierra”, que ayudará a los científicos a investigar los orígenes de la vida en nuestro planeta.
Dante Lauretta, experto en formación y evolución de asteroides cercanos a la Tierra e investigador principal de OSIRIS-REx, aseguró que es sólo un primer paso hacia el conocimiento de los misterios del inicio de la vida en nuestro planeta: “A medida que observamos los antiguos secretos preservados dentro del polvo y las rocas del asteroide Bennu, estamos desbloqueando una cápsula del tiempo que nos ofrece conocimientos profundos sobre los orígenes de nuestro Sistema Solar”.
Lauretta escribió el libro “ Bennu 3-D: Anatomy of an Asteroid” junto al guitarrista y astrofísico inglés Brian May, quien colaboró en la elección del lugar donde se posaría la sonda.
LOS NIPONES LO HICIERON ANTES
La NASA almacenó las muestras en nitrógeno puro para mantenerlas intactas. The Washington Post aseguró que no existía el peligro de la “amenaza de Andrómeda” (“ The Andromeda Strain”, novela de Michael Crichton de 1969, en que una cepa extraña proveniente de un satélite aniquila a los habitantes de una ciudad): “los asteroides como Bennu, desprovistos de agua líquida, bombardeados por la radiación y navegando por el frío vacío del espacio, son objetos tan inhóspitos que nadie teme que algo aterrador salga de la cápsula”.
No es la primera muestra de un asteroide. Existieron dos misiones anteriores de retorno de muestras. Los nipones de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) recibieron algunos granos del asteroide Itokawa en 2010 y unos gramos de material del asteroide Ryugu en 2020. En Ryugu se encontraron dos compuestos orgánicos.
La nave OSIRIS se dirige ahora al asteroide pétreo Apophis, cuya composición química es diferente a la de Bennu. (Lo visitará, pero no sacará muestras.) Para esta nueva misión, se cambió de nombre: ahora se llama OSIRIS-APEX (por OSIRIS-APophis EXplorer).